Carmina Burana llega al Palacio de Bellas artes junto con el estreno mundial de Concierto para Violín y el estreno en México de Barba Azul
Las esquinas se adornan con vivos rojos y peluches de todos tamaños. Desentonan las tarjetas y bolsas que decoloró el sol: “son mercancía vieja, pero tiene que salir.
Los pasillos del famoso mercado de San Juan, en el corazón de la Ciudad de México, guardan misterios que merecen conocerse, sobre todo si de comer se trata; para eso hay que buscar algo fuera de lo común, así que la principal atracción para quienes aman el riesgo o saborean la adrenalina como postre es ingerir lo que pocos se atreverían.
Una vez terminada la contingencia por los terremotos del 7 y 19 de septiembre con su respectivo luto, la siguiente tarea para los que tuvimos la fortuna de no sufrir pérdidas materiales ni de amigos o parientes, es ayudar a reconstruir y apoyar a la gente que se quedó sin nada en los diversos lugares del país en donde se sufren las consecuencias.
En medio del caos a la mexicana que hemos padecido en la última semana vale la pena recordar uno de los deportes que ha traído algo de gloria y gratos momentos a los mexicanos, tan carentes de motivos para celebrar que hasta nuestras propias tragedias las ensalzamos con memes y chistes, creados con tal rapidez que se duda si ese talento no se puede usar para cosas más productivas.
Jorge Alonso es un joven poblano, licenciado en Periodismo, que escribe precioso. Uno de muchos alumnos que admiro por su prosa limpia y seductora. Él cambió las teclas por un gis y emigró a su verdadera pasión. Estoy convencido que enseña mucho mejor de lo que escribe, donde es un portento.
Desde el viernes pasado miles de jóvenes vivieron en la zozobra emocional al no ser asignados a las escuelas preparatorias y colegios de Ciencias y Humanidades pertenecientes a la Universidad Nacional Autónoma de México; la noticia, en primer lugar, generó decepción y coraje, como es natural cada año, pero también inconformidad e incredulidad por haber obtenido pocos aciertos, además de la búsqueda de una razón por la cual no habían quedado en su mejor opción para estudiar
Salir de casa y no tener la certeza si regresarás es cuento de todos los días en Acapulco. Caminar a diario sobre el Boulevard Vicente Guerrero, la carretera nacional México-Acapulco, donde las balaceras ocurren al capricho de criminales sin escrúpulos, se ha vuelto rutinario para los lugareños.
Una orquesta de músicos afina sus instrumentos, entra una requinto y Paul McCartney grita: “It was twenty years ago today…” Era el 1 de junio de 1967, también jueves, cuando el álbum más emblemático de The Beatles, y quizás de la historia del rock, fue lanzado directamente a los cuernos de la luna; entonces, la historia de la música cambió. Sólo trece canciones y cada una con su peculiar trama, una tras otra apenas ligada en la postproducción por un leve silencio, lo que antes eran surcos en los acetatos.
En la historia democrática de nuestro país han existido muchos partidos políticos vividores del presupuesto (de hecho todos lo son), pero calificados como intrascendentes por su efímero paso por el circo que no dejó algo bueno para recordar, más que su gusto por el poder y a vivir bien unos cuantos años, hasta que se acabó la beca.
Alguna vez un periodista dijo que este oficio no es para cínicos. Treinta años después en México afirmamos que no es para cobardes. Sabes lo que puede pasar, debes tener en cuenta hasta dónde te detienes o sigues. Nuestro país, el de hermosos paisajes naturales, comida inigualable, de rica historia precolombina es también donde asesinan periodistas por el simple hecho de informar.
Eran aproximadamente las 15 horas del lunes 17 de abril, a la altura del kilómetro 180 de la carretera Orizaba-Puebla, cerca de Quecholac, zona del triángulo rojo, donde se extrae gasolina. A la orilla de la autopista un sujeto se apuesta con al menos cinco bidones de unos 20 litros, sin ningún anuncio, a la espera de sus clientes. Es un vendedor de combustible robado.
Durante décadas nunca estuvo sólo, sus amigos fieles son la pala, cuchara, maceta, cincel y martillo. Había días en que la estrella matutina aún no salía y ya pedaleaba su bicicleta guerrera y detrás siete de sus nueve hijos. Las mujeres se quedaban a lavar a mano la ropa y quitarles las bolas de cemento, manchas de sangre de heridas hechas por el serrucho o la cortadora de azulejo, a barrer y trapear las huellas que dejaban quince zapatos que estuvieron sumergidos en arena, agua y grava, además de preparar comida suficiente para satisfacer los estómagos de los siete hermanos y su padre, don Josué Aguilera, maestro albañil.
Dicen que muchos recuerdan el primer beso, pero para un servidor es más trascendente el primer libro leído. En mi caso Los relámpagos de agosto y La ley de Herodes (venían en un solo tomo) alumbró mis años mozos; el maestro Ibargüengoitia hizo crecer en mí el amor por la lectura a mis nueve años; más tarde, en un afán por llevar la lectura a los sectores populares, la SEP y otras editoriales lanzaron en quioscos una hermosa colección rústica de Lecturas Mexicanas, que en diferentes series retomó lo que un día Ulises Criollo quiso hacer.
Renovarse o morir, es uno de los postulados que generalmente toda persona y empresa siguen para adaptarse a los nuevos tiempos, incluso gobiernos dictatoriales han tenido que cambiar.
Si el lector es fan de los agarrones, chismes del espectáculo, golpes bajos y las veinte mil vueltas que dan los futbolistas que fingen una lesión, entonces seguro le gustará lo que veremos en los próximos meses en el Estado de México, donde comenzó la más intensa campaña que se tenga memoria y donde hay muchas posibilidades de que por fin gane un opositor
Una madrugada de verano la temperatura era más o menos de unos 30 grados, me dirigí a una tienda de conveniencia a comprar un refrescante jugo de manzana y refugiarme en el aire acondicionado. En el camino me encontré, con minutos de diferencia, a dos mujeres jóvenes que regresaban a su casa, solas. En ese entonces pensé: “ojalá eso pudiera ocurrir en México”.