A modo de “venganza”, después de que el presidente López Obrador saliera a cuestionar y poner en duda la credibilidad de la agencia antinarcóticos estadunidense DEA (Drug Enforcement Adninistration) tras la detención del general Salvador Cienfuegos, en la hubo roces importantes entre los gobiernos de Estados Unidos y México, el ojo del país vecino ahora estaría sobre el ex secretario de Seguridad, Alfonso Durazo.
El ex director de la Administración de Control Antidrogas (DEA, en inglés), Mike Vigil, respondió a las críticas hechas por el fiscal de la República, Alejandro Gertz Manero, a la agencia norteamericana, y le dijo que ellos han tenido un 95% por ciento de éxito en sus casos, mientras que la Fiscalía General de la República (FGR) solamente tiene un cinco por ciento de logros.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ por sus siglas en inglés) se pronunció acerca de la publicación del expediente sobre la investigación en contra del exsecretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos, al referir que las autoridades de México violaron el Tratado de Asistencia Legal Mutua entre ambos países.