A modo de “venganza”, después de que el presidente López Obrador saliera a cuestionar y poner en duda la credibilidad de la agencia antinarcóticos estadunidense DEA (Drug Enforcement Adninistration) tras la detención del general Salvador Cienfuegos, en la hubo roces importantes entre los gobiernos de Estados Unidos y México, el ojo del país vecino ahora estaría sobre el ex secretario de Seguridad, Alfonso Durazo.
El Departamento estadounidense de Estado dio a conocer hoy su informe anual sobre la situación de los derechos humanos. En su apartado de México, destaca el nivel de impunidad y las “extremadamente bajas tasas de procesamientos” de delincuentes, incluyendo quienes cometen abusos a los derechos humanos.
Mientras la situación migratoria complica el panorama para Estados Unidos, México, que puede ayudar a su país vecino, continúa esperando inversiones y apoyos económicos para el sur del país y Centroamérica, para poderle ayudar al país norteamericano a contener los flujos de migrantes que se dirigen hacia allá.
