Después de que El Universal publicara en una editorial la presunta participación del doctor John Ackerman en investigaciones de corte político contra opositores a la Cuarta Transformación, financiado con recursos públicos, el politólogo salió a defenderse de los señalamientos y aseveró que el no ha recibido un solo peso de Conacyt.
Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México, el Tecnológico de Monterrey, el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados y la Universidad Autónoma de Querétaro desarrollan cinco diferentes vacunas contra el COVID-19, pero la falta de recursos y de laboratorios especializados en el territorio nacional impiden que se desarrollen pruebas en humanos.
El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) trabaja en una vacuna mexicana contra el COVID-19 que, según su directora, María Elena Álvarez-Buylla, estará lista para el segundo periodo de vacunación, al destacar que la producción para el primero se ha visto afectada por las secuelas que dejó el periodo neoliberal.
En medio de la pandemia por COVID-19 y con las medidas de austeridad que el Gobierno Federal, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) mantiene los excesos que la 4T critica pues entre marzo y abril de este año gastó 832 mil 976 pesos en servicios de fotocopias, vales de despensa y seguros de gastos médicos mayores.
Una nueva polémica fue desatada en redes sociales por una integrante de la cuarta transformación al afirmar que el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) se enfrenta a los retos de la ciencia neoliberal.
La tarde de este domingo la OMM señaló a través de su cuenta de twitter que, oficialmente, el CONACYT los dejó sin apoyo para el segundo semestre