Lunes, 20 Mayo 2019

Martes, 05 Julio 2016 12:58

Maestros: entre pobreza y liderazgo

Escrito por

En la primaria tuve nueve maestros por diversas razones, desde los suplentes por gravidez hasta quienes cubrieron un ciclo completo. Entonces el profesor era el gurú, el guía, el famoso y muy apreciado. Algunos hicieron amistad con vecinos y cuando los visitaban el chiquillerío armaba tal alboroto que se creía alguien de alta alcurnia llegaba a la colonia.

Con un juicio superficial puedo mencionar que tuve dos que no eran malos, sino pésimos. Uno de ellos incluso se dormía sobre el escritorio, lo cual no es novedad, pero el colmo era que se tendía completamente en la mesa. Ése fue un año perdido. Si tomamos en cuenta eso quizás un cuarto –y me veo conservador– de profesores de nivel primaria no sólo carecen de buena preparación, tampoco tienen pasión por enseñar y menos por actualizarse, si bien esto último es obligación de las autoridades proporcionarla.

Por azares del destino mi primera carrera fue como docente, traté de no cometer los errores de esos malos maestros y aprender algo de los buenos. Lo que sí hice desde el primer momento fue continuar con la preparación profesional, más por ambición personal que por ser exigido en el trabajo; sin embargo, muchos colegas una vez fuera de la normal jamás retornaron a un aula, tampoco leían y su labor docente dejaba mucho que desear.

La práctica en clase se ha modificado, ya no se trata de ir a vaciar conocimientos al pizarrón o dejar planas, numeraciones y copias interminables, pues una hora de Google lo subsana. Ahora se trata de educar para la vida, aunque suene insensato, para competir con otros por un mejor trabajo y por ende una mejor vida. Me han tocado colegas que intentaban conjugar la palabra ayer y muchos con increíbles faltas ortográficas.

Muchos de esos maestros son los que tienen miedo a ser evaluados, unos más no estudiaron y heredaron la plaza o la compraron sin tener un título profesional. Aún así en sus comunidades son los líderes, los que en teoría saben más, por eso la gente les tiene aprecio y su palabra es ley, aunque estén equivocados.

Por eso en Oaxaca el magisterio tiene seguidores, muchos fundamentalistas de la vieja escuela maoísta, pero también si no fuera por esa mínima parte que ellos hacen probablemente en muchos pueblos y rancherías no tendrían más educación que la recibida por televisión, en el mejor de los casos.  En las comunidades ahora luchan y morirán por el maestro; eso ocurrió en Nochixtlán y pasará si hay una ofensiva del gobierno con todo lo justo o injusto que sean los bloqueos o sus peticiones

La realidad para ese estado será la misma de toda la vida: caciques, pobreza, fanatismo e ignorancia, pero puede estar peor. No habrá más educación que la dictada por quienes tienen el valor de dar clases en un territorio en el que nadie más entraría, esa parte la debería considerar la reforma laboral, que no es educativa.

Pregunta para el diablo

¿Quién es más malo: el gobierno o la CNTE?

 

Victor Manuel García Santiago

Periodista y catedrático UNAM. Amante del cine, música, escribir, leer y enseñar. Apasionado por los medios. Amo a mi familia y Bronco de Denver de Corazón. 

Twitter @Vikusan 

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Síguenos en Facebook

banner

  1. Popular
  2. Trending
  3. Comments

Calendario 2018

« Agosto 2018 »
Lun Mar Mier Jue Vie Sáb Dom
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31    

banner vertical