Cuando tus piernas están frente a él
Es increíble y no hay nadie como él… es lo que dices desde aquel día que lo llegaste a conocer, y hoy en día simplemente lo sigues hasta gritando, un día te lo presentaron y quizá fue hasta por mera casualidad o mejor aún; -por necesidad- y así poco a poco lo empezaste a conocer, llegó a tu vida en el tiempo justo cuando tenía que suceder, y aunque has visto sus defectos y sobre todo su malicia, te sigue atrayendo su infinita alegría.

