¿Qué tan malo es… ser el 1,503? #YoElegiCorrer
Llegas el lunes al trabajo con un cuerpo casi destrozado, subes tan sólo cinco escalones y se sienten como escalar el Monte Everest, y ni que decir de ir al baño, ese lunes que se vuelve el antagónico en esa épica película que escribiste el domingo anterior cuando rompiste tus límites corriendo el tan esperado medio maratón o mejor aun cuando venciste:

