El último informe de Citizen Lab confirma que un teléfono perteneciente a un grupo internacional de expertos de varios países reunidos por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (GIEI), encargado de investigar la desaparición de estudiantes en Iguala fue blanco de intentos de infección con el spyware desarrollado por el grupo NSO, como lo afirmara en su portada el New York Times.
