Separación Estado-Iglesia.
Este es un artículo constitucional que se viola flagrantemente todos los días, en todo el país. Pareciera que a nadie, incluyendo legisladores y a puristas defensores del artículo 3ro y del Estado laico, les importa. ¿Por qué? Porque jamás dicen nada. No se escuchan los reclamos a la violación del mismo. Como cuando alguna persona que está relacionada con un culto religioso o es ministro de uno, se erige para opinar en política. Lo reprueban inmediatamente. Imaginen que quisiera ocupar un cargo de elección. ¡Es anticonstitucional”, dirían.
