Las Fuerzas Armadas de México reforzaron la vigilancia a pie y aérea a lo largo de 311 kilómetros del ducto de gasolina de Tuxpan-Azcapotzalco para combatir el robo del combustible y trabajan para regular la distribución y venta de válvulas, que son utilizadas para la extracción del hidrocarburo.
Petróleos Mexicanos ha dado a conocer que las tomas clandestinas de combustible se han incrementado un 60%, esto equivale a un total de 951 tomas.
