Somos llama al Senado de la República para frenar abuso de la 4T sobre doble nacionalidad
El nuevo partido Somos manifiestó su total rechazo a la reforma constitucional impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum y aprobada por la Cámara de Diputados, que pretende exigir la renuncia a otra nacionalidad como condición para aspirar a la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
A través de un comunicado, Somos explicó que México no puede avanzar restringiendo derechos ni convirtiendo la doble nacionalidad en una sospecha de deslealtad.
Señalaron que la reforma restringe el derecho a ser votado de millones de mexicanas y mexicanos por una condición que, en muchos casos, adquirieron desde su nacimiento y que no eligieron:
“Esto representa un retroceso en materia de derechos políticos, igualdad y no discriminación, y obliga a cuestionar la constitucionalidad de una medida que pretende limitar derechos a partir de una condición personal legítimamente adquirida”
Recordaron que el artículo 14 constitucional protege frente a la aplicación retroactiva de la ley en perjuicio de las personas; el artículo 35 reconoce el derecho de la ciudadanía a votar y ser votada, y el artículo 1º establece los principios de igualdad y no discriminación.
Sentenciaron que un derecho conquistado y reconocido hace casi 30 años no puede convertirse nuevamente en un privilegio condicionado:
“En 1997, México reformó su Constitución para reconocer la doble nacionalidad como respuesta a una realidad que ya no podía ignorarse: millones de mexicanas y mexicanos viven fuera del territorio nacional, forman familias binacionales y mantienen vínculos profundos con México”
“Aquella reforma no fue un favor ni una concesión. Fue el reconocimiento de que la identidad y la pertenencia a México no desaparecen por vivir, nacer o tener raíces en otra nación”
Somos añadió que la doble nacionalidad no es una anomalía ni una amenaza. Es parte de la realidad de México y de millones de familias mexicanas.
“Esta reforma no afecta únicamente a quienes algún día aspiren a ocupar los cargos más altos del país. Afecta un principio fundamental: todas y todos los mexicanos deben gozar de los mismos derechos políticos, independientemente de dónde vivan o qué otra nacionalidad posean legal y legítimamente”
Apuntaron que cerca de 30 millones de personas de origen mexicano viven fuera del territorio nacional, principalmente en Estados Unidos:
“Millones de ellas mantienen vínculos familiares, culturales, económicos y afectivos permanentes con México. Son mexicanas y mexicanos que trabajan, envían remesas, invierten en sus comunidades, mantienen tradiciones y participan en la vida social y económica del país. No puede pedírseles que contribuyan al desarrollo de México y, al mismo tiempo, negarles la posibilidad de participar plenamente en su vida política. México debería reconocer esa experiencia como una fortaleza, no como una amenaza”
Señalaron que la Reforma ocurre, además, en un contexto internacional en el que el presidente Donald Trump ha impulsado políticas orientadas a restringir derechos vinculados con la nacionalidad y a endurecer las condiciones para migrantes e hijos de migrantes, entre ellos millones de personas de origen mexicano.
México no debe responder reproduciendo una lógica de exclusión hacia su propia ciudadanía. La dignidad y los derechos de las mexicanas y los mexicanos no dependen del país donde vivan.
Por último, Somos hizo un llamado a las y los integrantes del Senado de la República y a la presidenta Claudia Sheinbaum a detener esta reforma en sus términos actuales, y abrir un diálogo con las organizaciones de migrantes, las comunidades mexicanas en el exterior, especialistas en derecho constitucional y organizaciones de derechos humanos.

