La senadora Laura Esquivel Torres propuso que se cree un registro nacional de agresores sexuales de niñas, niños y adolescentes, porque a México le urge atender este tema de manera preventiva antes que punitiva.
Esta iniciativa pretende impedir que personas condenadas por este delito puedan trabajar y/o tener contacto directo y habitual con menores de edad, pues permitirá a las autoridades saber a quiénes están contratando.
“Ayudará a que en las escuelas públicas y privadas, guarderías y estancias infantiles, centros de asistencia, albergues, servicios de transporte escolar, centros deportivos y recreativos, servicios médicos, pediátricos, actividades culturales o religiosas y cualquier otro medio habitual, en donde estén presentes menores de edad, no contraten a ninguna persona que haya sido sentenciada por abuso infantil”, puntualizó.
También prevé que este instrumento no sea utilizado con fines especulativos o de difamación, pues el registro no incluirá acusaciones, de denuncias ni sospechas, solo lo integrarán personas con sentencias firmes.
“Con esto aseguramos la presunción de inocencia y evitamos los linchamientos públicos”, detalló.
Este registro tiene como principal finalidad colaborar con las instituciones para erradicar el abuso sexual infantil, también considera sanciones administrativas a quienes contraten sin verificar y a quienes hagan uso indebido de la misma, expuso.
La senadora por Michoacán enfatizó que tiene un alcance internacional, pues fortalece la cooperación transfronteriza en delitos sexuales, permitiendo notificaciones cuando agresores sexuales registrados entren o salgan del país.
“Los datos en México son escalofriantes. De acuerdo con la Secretaría de Salud, en su registro de lesiones 2010-2024, informó que en los hospitales de este país se atendió por violencia sexual a 10, 613 niños de entre 1 y 17 años, solamente en el 2024, es decir, 30 todos los días”, lamentó.
Por su parte, la SEP ha señalado que el 16% de niñas, niños y adolescentes de entre 10 y 13 años reconocen haber sufrido abuso sexual. Y para la edad de 14 y 17 años esta cifra aumentó a casi el 40%.
“En México, el 93% de las víctimas conocían a su agresor. El 59% de los abusadores son conocidos de la familia o personas cercanas, familiares, amigos, vecinos, maestros, entrenadores y hoy en día ese maestro, ese entrenador que abusó de un niño, de una niña, puede sin ningún problema irse a trabajar a otra escuela, a otro lugar y estar en contacto permanente con más niños”, finalizó.
Redacción








