Author: Carlos Torres Flores

  • Día del Niño.

    Como todos los años, tal y como sucede con los días especiales de celebración social nacional, la opinión pública, los comentarios en las redes sociales, las escuelas y por donde sea, se habla de los niños. Se hace énfasis en que también es día de las niñas. Se les celebra.

  • Trabajo infantil, sembrando dudas, Pajaritos clausurados

    Más malas noticias sobre los niños, en México no solo padecen de pobreza y embarazos juveniles, además de eso, de los 29 millones de niños de entre 5 y 17 años de edad, más del 7.2% de ellos (unos 2.1 millones) no estudia y 8.6% (2.5 millones) trabaja a cambio de alguna remuneración y entre ambas situaciones, un 62.1% (18 millones) realizan quehaceres domésticos y/o estudian. La única buena noticia es que 42% (12.2 millones) de los niños reciben algún tipo de beca o apoyo de programas gubernamentales. Es un hecho, el trabajo infantil no ha sido erradicado, ¡Feliz día del niño!

  • ¡Qué feo estás!, pobreza infantil, crecimiento por venir

    La explicación de Tomás Zerón en Francia sobre el video en el que se le ve con un detenido en el lecho del río San Juan siembra todavía más dudas. Según él, su presencia está acreditada en el expediente pero por un error de un perito (cosa que ocurre hasta en CSI) la fecha de la diligencia quedó con el día 28 en lugar del 29. Podrá decir lo que quiera, pero se levantó evidencia crucial para el caso sin la presencia del grupo de expertos del GIEI. Nada menos que el único resto óseo identificado como parte de uno de los estudiantes de Ayotzinapa, el cimiento de la verdad histórica de la PGR. ¿Error de un perito? ¡Ay Tomás, que … estás!

  • ¡Vivamos sin fechas!

    En esta semana tuve el privilegio de visitar varias casas hogares de mi  querida ciudad, mis amigos y yo convivimos, cantamos, reímos, soñamos , al lado de maravillosos niños y niñas sin dejar fuera del lugar a sus asistentes. Es por ello que  hago alusivo ese momento tan significativo. En las visitas compartí unas palabras para con los  niños. Al llegar a casa reflexioné con detenimiento cada una de las premisas que expresé , me di cuenta que dicho discurso no lo improvisó mi mente sino  el corazón; Ahora bien, comparto mi sentir en estas humildes líneas.

  • Ya nadie tiene quien le escriba

    Éste es el siglo XXI, época en que la tecnología ha rebasado toda comunicación tradicional interpersonal en la sociedad. Las personas redactan y plasman sus sentimientos a través de un teclado, micrófono o pantalla; las cartas están en peligro de extinción si es que hay quien aún las escriba, y es que si éstas no son hechas de puño y letra se pierde ese sello personal de intimidad que las define.