Ya no se ve a las familias mexicanas unirse para un ritual los fines de semana, quizás sólo para algunos eventos deportivos como el Chivas-América. Los colados, gorrones, anexados, la vecina y el novio invitado a la fuerza, la abuela y hasta el sobrino de la tía del primo de tu amigo, dejaron de deleitarse con ir al cine, pero hace 30 años era la moda, ya que se asistía con frecuencia para ver Rambo, Volver al futuro y ET, El Extraterrestre. Esos enormes recintos del séptimo arte desaparecieron para dar lugar a complejos de muchas salas. “Ahí te va tu torta, Arturo, pásale su torta hija”, era común oírlo.