Desde su descubrimiento el 12 de diciembre de 1984, la máscara de un gobernante no identificado que vivió hace más de mil 200 años en el territorio de la Cabeza de Serpiente, la actual Zona Arqueológica de Calakmul, en Campeche, se ha convertido en un emblema no sólo de esta entidad y de México como nación, sino de la humanidad misma al atestiguar la alta sofisticación estética y significación cosmogónica que el ser humano puede alcanzar en sus obras.

 

 

Reza el dicho que quien no conoce la Alhóndiga de Granaditas, no conoce México; y no falta razón a la sabiduría popular considerando que el 18 de septiembre de 1810 aquí tuvo lugar la primera batalla por la independencia de la entonces Nueva España. A partir de entonces, quizá este espacio no había tenido función más digna que la que cumple desde hace 60 años: ser la sede del Museo Regional de Guanajuato.

 

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) publica el libro Arqueología computacional. Nuevos enfoques para la documentación, análisis y difusión del patrimonio cultural, la segunda publicación de la Red Tecnologías Digitales para la Difusión del Patrimonio Cultural (RedTDPC), cuyo objetivo es generar un nuevo marco de referencia teórico y metodológico para el estudio y diseminación del pasado mediante métodos computacionales.

 

 

Se han intervenido exitosamente la Iglesia de Nuestro Padre Jesús del Calvario, la Parroquia de Santiago Apóstol, la Parroquia de la Asunción de María y la Iglesia de Magdalena de los Reyes, entre otras.

 

 

Humberto Ríos (Ciudad de México, 1983) padece una suerte de nostalgia que le lleva a registrar ecos que reverberan en la materialidad; al traspasar la puerta de decenas de estudios fotográficos que sobreviven en el país, vislumbró un mundo donde persisten los ritos de la teatralidad social, artificios que evocan un Tiempo suspendido, imágenes que ahora penden de las paredes de la Sala Nacho López de la Fototeca Nacional, en Pachuca, Hidalgo.

 

 

Para los antiguos mexicas, mantener un estrecho diálogo con sus dioses era crucial para dotar de estabilidad al mundo, por ello, agradecerles a través de ofrendas cuando se mostraban pródigos o si notaban su ira o indiferencia, era una práctica indispensable. Así lo atestiguan 46 osamentas, en su mayoría de infantes, cuyo ADN fue estudiado por expertos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), de un conjunto de 88 individuos sacrificados hace más de 500 años, hallados en Tlatelolco y en el Recinto Sagrado de México-Tenochtitlan.

 

 

A inicios de este 2018, numerosos medios informaron sobre la epidemia de Salmonella enterica que a mediados del siglo XVI diezmó casi por completo a la población del Pueblo Viejo de Teposcolula, Oaxaca. En ese momento devastador de su devenir, los sobrevivientes del poderoso cacicazgo mixteco realizaron un rito para simbolizar el fin de un ciclo en su historia, ofrendando más de 70 mil objetos a su cacica muerta, un personaje al que los arqueólogos han nombrado “La Señora de Yucundaa”, en honor al nombre mixteco del lugar.

 

 

El libro Con el deseo en la piel. Un episodio de la fotografía documental a fines del siglo XX, de Rebeca Monroy Nasr, devela una serie de episodios fotográficos de los años setenta y ochenta de esa centuria que, aunado a diversas variables, estimularon un desarrollo importante del fotodocumentalismo en México, el cual se forjó por un grupo de fotógrafos interesados en registrar la imperante realidad de los movimientos sociales de esa época.

 

La Zona Arqueológica de Palenque, localizada en el estado de Chiapas, ha sido uno de los sitios que más interés ha despertado entre exploradores y arqueólogos desde su descubrimiento en 1784. Uno de los aventureros decimonónicos fue el fotógrafo francés Claude-Joseph Désiré de Charnay (1828-1915), quien realizó tres viajes a México para documentar en imágenes las ruinas prehispánicas, entre ellas las de Palenque, en la selva Lacandona.

 

 

Valle de Altar es un rincón de desierto en los tres mil 185 kilómetros que mide la frontera entre México y Estados Unidos y donde se dividen Sonora y Arizona. Ahí, investigadores mexicanos y norteamericanos han registrado más de 90 sitios arqueológicos de diversas temporalidades, con antigüedades que llegan a los dos mil 400 años antes de nuestra era, en el periodo Agricultura Temprana, hasta asentamientos indígenas de principios del siglo XX, ubicándolo como una de las áreas más ricas en evidencias prehispánicas de la región fronteriza.

Los altares de Dolores cumplen la función de rememorar los sufrimientos que padeció la Virgen María por la muerte de su hijo Jesús; es una tradición propia de los días de Semana Santa que llegó a México en el siglo XVI con el arribo de los primeros evangelizadores durante la Conquista, y refleja el sincretismo que se produjo entre la religión católica y la cultura prehispánica.

Lo mismo amantes de las civilizaciones prehispánicas que público en busca de esparcimiento, más de 365 mil visitantes nacionales y extranjeros acudieron a diversas zonas arqueológicas de México, principalmente a aquellas distribuidas en la península de Yucatán, sureste, occidente y la zona centro de la República Mexicana, desde el pasado fin de semana y hasta el 21 de marzo.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) aplicará el Operativo Equinoccio de Primavera 2018 del 17 al 21 de marzo en las zonas arqueológicas con mayor número de visitantes; ello con el fin de procurar la conservación, respeto y disfrute del patrimonio arqueológico, así como la integridad física del público.

México, 14 Mar (Notimex).- El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) anunció la convocatoria para formar parte de cuatro diplomados de alta especialización que serán impartidos en el Auditorio Guillermo Bonfil Batalla, de la Coordinación Nacional de Antropología (CNA).

 

Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), junto con el arqueólogo y espeleólogo Ismael Arturo Montero García, localizaron un sitio arqueológico en la ladera oeste del volcán Pico de Orizaba, del lado de Puebla, donde se identificó una estructura de tipo cuadrangular que podría corresponder a un adoratorio prehispánico con posible uso astronómico y ritual denominado tetzacualco, como los registrados en el Iztaccíhuatl, el Popocatépetl y en el Monte Tláloc.

 

Una fina hebra flotando en la oscuridad fue la pista que ahora permite afirmar que Sac Actun, un sistema de cavernas inundadas que corre bajo el suelo de Quintana Roo, México, es el más grande de nuestro planeta. Un conjunto de cavidades interconectadas que suma 347 kilómetros, pero que de comprobarse su conexión con otros sistemas aledaños, podría ser un “monstruo” de hasta mil kilómetros que en sus entrañas aloja restos humanos y faunísticos de distintas épocas.

Entendido como un espacio de prolongado intercambio cultural, el Golfo de México no sólo abarca litoral, también es montaña y altiplano. Bajo esta premisa el Museo Nacional de Antropología (MNA) mantiene cerrada temporalmente su sala etnográfica dedicada a esta área, para integrar los contenidos de la Sala Sierra Norte de Puebla; con esta fusión, las actuales culturas indígenas del Totonacapan y la Huasteca estarán reunidas en un mismo espacio arquitectónico por primera vez en más de medio siglo.

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