A pesar de la austeridad con la que el nuevo giobierno se pronuncia, el gobierno federal se verá obligado a destinar más de una cuarta parte de su gasto al pago de comisiones e interes de la deuda pública, así como de pensiones y jubilaciones.
A pesar de la austeridad con la que el nuevo giobierno se pronuncia, el gobierno federal se verá obligado a destinar más de una cuarta parte de su gasto al pago de comisiones e interes de la deuda pública, así como de pensiones y jubilaciones.