Ni institucionales ni revolucionarios
Uno de los suyos ocupa la Presidencia de la República, pero se sienten fuera del poder tanto que no recaerá en ellos la decisión de los candidatos importantes en las elecciones de 2018. Desean mantenerse como fuerza mayoritaria, pero hay indicios de que perderán posiciones y podrían quedar en tercer lugar en las preferencias electorales. Se forjaron en el poder, lo mantienen pero bases y mandos medios están desplazados.

