Alertan por estímulos peligrosos en cuerpo humano por consumir chile

 

El principal compuesto del chile no activa el sistema gustativo, sino el trigeminal, el cual detecta y procesa estímulos peligrosos para el cuerpo humano y que causan dolor, alertó el investigador del Departamento de Farmacología del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), Ranier Gutiérrez Mendoza.

 

 

 

 

 

El principal compuesto del chile no activa el sistema gustativo, sino el trigeminal, el cual detecta y procesa estímulos peligrosos para el cuerpo humano y que causan dolor, alertó el investigador del Departamento de Farmacología del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), Ranier Gutiérrez Mendoza.

A pesar de ser un fruto muy irritante, el picante se le toma mucho en cuenta como condimento y no sólo en la cocina mexicana, pues se calcula que 25 por ciento de la población mundial lo consume en sus diferentes variedades y presentaciones.

Este fruto, originario de América y también consumido en países como China, la India y Tailandia, con frecuencia es degustado en forma reiterada e incluso abusiva, pese a sus conocidos efectos indeseables como la sudoración, lagrimeo y secreción nasal.

El especialista mencionó en un comunicado del centro de investigación que en la actualidad estudian los mecanismos biológicos detrás del gustó “masoquista” de los efectos de la capsaicina, la principal sustancia activa del chile.

Gutiérrez Mendoza utilizó ratas de laboratorio como modelo para conocer el origen de esta preferencia de las personas por el picante.

“La capsaicina por sí misma no es un sabor como el dulce, amargo, salado, ácido o umami (presente por ejemplo en la carne). Por lo tanto, el principal compuesto del chile no activa el sistema gustativo, sino el trigeminal, que detecta estímulos peligrosos para el cuerpo humano, además de que producen efectos negativos”, aseguró.

En caso de que las personas no tengan activado el sistema gustativo y logren detectar el picante, es porque no importa con qué otras sustancias se mezcle, ya sea dulces o saladas, pues el picor de la capsaicina siempre predomina.

“Es decir, cuando comemos un platillo simple o aburrido como enchiladas, la sensación de picor de la capsaicina es la que perdura por más tiempo y a la que ponemos más atención. Quizá a eso se refiere la gente cuando dice que el chile le da sabor a su comida”, argumentó el académico.

Gutiérrez Mendoza agregó que en diversos experimentos con personas, el investigador del Centro de Investigación Sensorial en Australia, John Prescott, encontró que la capsaicina suprime poco la percepción del sabor dulce, la única modalidad del gusto afectada al momento de consumirla.

La ciencia aún no conoce lo suficiente acerca de por qué a la población le gusta comer alimentos con picante, sin embargo, los investigadores del Cinvestav encontraron en su laboratorio pistas importantes al habituar a las ratas en el consumo de capsaicina.

“Los roedores se mostraron sumamente renuentes a desarrollar preferencia por el picante, pero la aceptaron sin problema con tal de obtener unas gotas de azúcar. Los animales no tuvieron ningún inconveniente en consumir hasta ocho ml de capsaicina con tal de obtener la misma cantidad de azúcar”, detalló.

En cambio, cuando se les dio la oportunidad a las ratas de demostrar si habían desarrollado preferencia por el principal compuesto del chile, permitiéndoles primero beber todas las gotas de azúcar que quisieran para ser recompensadas después con la misma cantidad de gotas de capsaicina, los roedores dejaron de comer la sustancia picante, pero siguieron ingiriendo el azúcar.

Para el investigador del Laboratorio de Neurobiología del Apetito este experimento demuestra dos cosas: resalta el sorprendente poder que tiene el azúcar para fomentar el consumo de sustancias aversivas y demuestra la gran renuencia que tienen los animales para desarrollar preferencia por el consumo del chile, al menos al mismo grado en que los humanos la presentan.

El neurocientífico del Cinvestav añadió que en la preferencia por la sensación picante en el humano hay también componentes genéticos como el género, pues los hombres consumen más picante que las mujeres.

Además otros factores son los ambientales, ya que en los países más calurosos se come más chile, y luego están los culturales, pues poblaciones como la mexicana y la india ingieren más este fruto.

Y desde luego, también cuenta la influencia familiar, pues cuando los niños crecen en un hogar donde se acostumbre a comer chile, es más probable que también desarrollen preferencia por el mismo.

Información :Notimex

Imagen: oaxaca.pruebalo.com.mx

 

 

Te pueden interesar

  • Diabetes es la primera causa de muertes en México: UNAM

    Desde el año 2000, la diabetes es la primera causa de muerte en México, y actualmente 10 de cada 100 adultos la padecen. Modificar los hábitos de vida es una estrategia para revertirla, expuso Ana Lilia Rodríguez Ventura, académica de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM e investigadora del Instituto Nacional de Perinatología.

  • IMSS emite recomendaciones para prevenir obesidad infantil

     

    Para prevenir la obesidad infantil y sus complicaciones, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) realiza estrategias educativas como NutrIMSS, la nutrióloga María Cristina Sánchez Rodríguez, coordinadora de Programas de Nutrición de la División de Promoción a la Salud recomendó a los padres de familia vigilar que sus hijos menores de 15 años realicen algún deporte o actividad física como caminar, correr, saltar y andar en bicicleta, a fin de prevenir enfermedades como el sobrepeso y la obesidad.

     

  • Malestar estomacal, ingesta alcohólica y heridas de pirotecnia, las principales causas de ingreso a urgencias en fiestas patrias

    Durante la conmemoración de las fiestas patrias, entre el 15 y 16 de septiembre, aumenta hasta 40 por ciento la atención que brinda el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en sus áreas de urgencias y hospitales de traumatología. El 5 por ciento de los casos son severos, ya que ponen en riesgo la vida del paciente.

  • Las grasas trans empeoran la memoria

    Las grasas “trans” las que se producen al inyectar hidrógeno a aceites vegetales y son las responsables del colesterol “malo” o LDL (y que encontramos en alimentos como la bollería industrial, las pizzas, la comida rápida…) producen una reducción en el funcionamiento de la memoria, según un estudio llevado a cabo por la Escuela de Medicina de la Universidad de California en San Diego (EE.UU.) y que recoge la revista Plos One.