El Distrito Federal se consolida como tal a partir de la Constitución Federal de 1824, que lo señaló para la residencia de los Poderes Federales y cuyo propósito, era evitar los conflictos que surgían por la coexistencia en un mismo círculo territorial de autoridades federales con estatales. Con una extensión de 1,485 kilómetros cuadrados esta es la entidad federativa más pequeña en todo el país, y de conformidad a lo señalado en el artículo 44 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, “La Ciudad de México es el Distrito Federal, sede de los Poderes de la Unión y Capital de los Estados Unidos Mexicanos”.