No hay peor ciego…
Las declaraciones y los agravios contra México y los mexicanos de Donald Trump empezaron desde los tiempos de su precampaña para alcanzar la candidatura republicana a la Presidencia de Estados Unidos. Como candidato atizó el fuego, mantuvo su discurso como Presidente Electo y desde el primer día de su mandato, tiene apenas 33 en la Casa Blanca, no ha dejado su discurso y ordena acciones que confirman que su animadversión será permanente.

