Adios a un genio y la crisis de la gobernabilidad
Eran pasadas las catorce horas del viernes 28 de noviembre y cuando creíamos que después de la decepción generalizada por el tan esperado anuncio del presidente Enrique Peña Nieto: Por un México en paz con justicia y desarrollo, nada más desolador podría suceder, comenzó a correr como pólvora por las redes sociales la noticia de la muerte del gran Roberto Gómez Bolaños “Chespirito”, siendo que en esta ocasión si “se le chispoteó”.

