La fascinación por los diferentes ritmos del africano país insular de Cabo Verde, conquistan las líneas de este artículo, música que se interpreta con los pies descalzos y a corazón abierto. Comentaremos sobre este conjunto de islas ubicadas en el Océano Atlántico, en el archipiélago volcánico que lleva el mismo nombre, frente a las costas de Senegal, sitio deshabitado hasta el descubrimiento de los portugueses en el siglo XV, mismoque fuera utilizado para el tráfico de esclavos africanos y que lograra su independencia en la segunda mitad del siglo XX. Culturalmente, los sonidos caboverdianos tienen como principal representante a lamorna, género melódico que comparte la saudade del fado, el gozo arrabalero del tango, la sensualidad dancística del landum de Angola, cierta nostalgia del blues y algo de mondinhas con sabor carioca, de origen un tanto desconocido y que cuenta con Cesária Évora como diva.También encontramos otros deleites auditivos como el carnavalescozouk, famoso en las décadas de los ochenta y noventa, entre otros ecos populares de esta melómana nación.