Secretario de Hacienda de la 4T presume que la mega deuda pública “es sostenible”
Ante el Pleno de la Cámara de Senadores, el secretario de Hacienda y Crédito Público, Édgar Amador Zamora, afirmó que la deuda pública mantiene un nivel sostenible, pues, con el crecimiento económico del país, “estamos posicionados para seguir consolidando las finanzas públicas nacionales”.
El funcionario comparece ante el Senado en el marco del análisis del Segundo Informe de Gobierno de la titular del Ejecutivo Federal, Claudia Sheinbaum Pardo.
Previo a su primera intervención, el presidente de la Mesa Directiva, Higinio Martínez Miranda, destacó que este encuentro se lleva a cabo bajo el principio de corresponsabilidad entre los poderes Ejecutivo y Legislativo.
Durante su discurso inicial, Amador Zamora destacó que 79 por ciento de la deuda estará denominada en moneda nacional, a tasa fija y de largo plazo, para reducir la exposición a movimientos en las tasas de interés y del tipo de cambio.
Además, precisó que la deuda pública se ubicaría en 55 por ciento del Producto Interno Bruto, un nivel sostenible en el mediano plazo y por debajo del nivel observado en otras economías emergentes de Latinoamérica.
Esta dinámica, agregó, depende del balance fiscal, pero también del crecimiento económico, de las tasas de interés, del tipo de cambio y de la composición de la misma deuda, por lo que con el dinamismo del crecimiento económico de nuestro país “estamos posicionados para seguir consolidando a las finanzas públicas nacionales”, subrayó.
También destacó que para 2027 se estima que la economía mexicana continuará con el aceleramiento de su crecimiento, en un rango de 1.5 y 2.5 por ciento, lo que demuestra que el crecimiento y el bienestar son objetivos compatibles, “porque el crecimiento sólo importa si sus beneficios llegan a las familias, se traducen en mejores ingresos y generan oportunidades para quienes trabajan”.
Desde el gobierno, abundó, se ha acompañado la recuperación de los ingresos de las familias mexicanas y el fortalecimiento de la demanda interna, con medidas para apoyar el descenso de la inflación a niveles consistentes, con el objetivo del Banco Central, lo que ha sido posible gracias al Paquete Contra la Inflación y la Caristia, el acuerdo con el sector gasolinero y los estímulos fiscales al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).
“Sin el mecanismo de estímulos al IEPS que ha evitado un incremento en el precio de las gasolinas, estimamos que la última lectura de la inflación se habría ubicado por encima del cuatro por ciento en lugar del 3.4 por ciento”, señaló.
Por otro lado, mencionó que la inversión extranjera directa alcanzó un nivel récord de cerca de 35 mil millones de dólares, lo que refleja la confianza de los inversionistas para destinar capital de largo plazo a nuestro país.
El desempeño de nuestro sector comercial -abundó-, también ha excedido todas las expectativas, ya que las exportaciones han mostrado un desempeño nunca visto desde que se firmó el Tratado Comercial con América del Norte, con un crecimiento acumulado de 28 por ciento al mes de julio.
Este desempeño, dijo, refleja la fortaleza productiva en nuestro país, que continuará consolidándose a lo largo de esta administración bajo el Plan México, estrategia que busca elevar el contenido nacional, profundizar las cadenas productivas y generar economías de escala para atraer mayor inversión productiva, generar empleos y detonar el crecimiento económico sostenido.
Amador Zamora indicó que, para el cierre de 2026, los requerimientos financieros del sector público se habrán reducido en 1.7 puntos porcentuales del PIB respecto de 2024, una reducción histórica en un contexto de estabilidad y crecimiento.
Además, subrayó que también se ha fortalecido la posición financiera de Petróleos Mexicanos (Pemex), ya que las acciones implementadas durante los primeros dos años de este gobierno han permitido reducir la deuda de la empresa a su nivel más bajo desde 2014.
En materia de ingresos, subrayó, se avanzó en el fortalecimiento de la recaudación mediante una mayor eficiencia administrativa y mejores mecanismos de cumplimiento, a fin de que cada contribuyente cumpla con sus obligaciones de acuerdo con su capacidad económica.
Como resultado de dichas acciones, estimó que, para el cierre de 2026, los ingresos tributarios alcancen 15.4 por ciento del PIB, lo que representa 0.7 puntos porcentuales por encima del nivel observado al inicio de la administración; esto es 776 mil millones de pesos en términos nominales en dos años, “sin la necesidad de incrementar los impuestos o realizar una reforma fiscal”.
Puntualizó que este crecimiento de la recaudación permitirá que en 2027, los ingresos totales alcancen 9.2 billones de pesos y que en términos reales éstos crecerán 5.9 por ciento respecto a 2026, con lo cual se alcanzará un máximo histórico de 15.9 por ciento del PIB.

