Contaminación azota la bahía de Río de Janeiro a 20 meses de iniciar las Olimpiadas
El sol plomizo cae inclemente sobre la zona sur de Río de Janeiro y empuja el termómetro hasta los 35 grados, pero sin rastro de los cariocas en la playa de Botafogo: la arena está vacía, el agua se balancea con olas que no encuentran bañistas y las porterías de futbol esperan, desangeladas, la llegada de los deportistas.

