Rubén Cárdenas Ramírez de 47 años de edad, quien estuviera recluido en la Unidad Polunsky de Huntsville desde el 29 de julio de 1998 acusado de homicidio capital, uno de los delitos que recibe penas más severas en Texas, por la muerte por golpes y asfixia de Laguna, de 16 años, el 17 de febrero de 1997, cuando falleció en la ciudad de Edinburg, en el condado de Hidalgo, en el sureste del estado de la estrella solitaria y ya casi en la frontera con México, fue ejecutado minutos después de que la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos negara el último recurso de apelación que presentó el Gobierno de México para evitar que Cárdenas Ramírez purgara su condena, según informó Robert Hurzt, vocero del TDCJ. Era la última esperanza del reo.