Un estudio publicado en la revista The FASEB Journal, el cual se realizó en ratones, sugiere que el EGCG (epigalocatequina-3-galato), la catequina más abundante y el componente biológicamente activo en el té verde, podría aliviar la resistencia a la insulina inducida por alto contenido de grasa y alta fructosa (HFFD), así como el deterioro cognitivo. Investigaciones previas han demostrado el potencial del EGCG para tratar una variedad de enfermedades humanas, pero hasta ahora, el impacto de este compuesto sobre la resistencia a la insulina y los déficit cognitivos desencadenados en el cerebro por una dieta occidental permanecía incierto.