Podemos entender las emociones como estados afectivos que experimentamos y que suelen tener un co-relato cognitivo, conductual y fisiológico bien definido. Además, en su manifestación más saludable podemos decir que juegan un importante papel adaptativo, ayudándonos a vivir en el ambiente que nos rodea. Cuando experimentamos una emoción se involucra un conjunto de conocimientos, actitudes y creencias que tenemos sobre el mundo y que utilizamos para hacer una valoración de una situación concreta. Por este motivo se dice que las emociones tienen una gran influencia en nuestra percepción de las situaciones que enfrentamos.