Cuando despedirse es aprender a prescindir
Se acabó. La vida real no es esa película de amor feliz de la que todo el mundo habla, ni ese libro en el que las relaciones son para siempre: amor eterno, amistad inseparable, familia unida hasta el final… En la vida real, el amor, en todas sus vertientes, no siempre es suficiente y despedirse está a la orden del día.

